Patrimonio
Arquitectura
Las casas de Etxalar
Visitar Etxalar supone entrar en su historia, viendo las casas, monumentos y otros bienes que se encuentran repartidos por el pueblo. Las casas de Etxalar son un claro ejemplo de tradición, que se ha mantenido durante siglos con mucho esfuerzo y cariño. Los más antiguos fueron construidos entre los siglos XV y XVII y están situados a la vuelta de la iglesia, principalmente Iñarreta, Jauregieta y Anduetzeta, y alguno también en el barrio de Antsolokueta. En la piedra sobre la puerta de entrada de algunas de estas casas aparece el nombre de la casa, cuándo fueron construidas o reconstruidas, y a veces quién lo hizo.
La mayor parte de las casas tienen grandes dimensiones, están construidas en piedra sillar y en ocasiones se puede ver su entramado de madera en la fachada (ejemplo de ellas son las casas Iñarrea y Mokorrea). Los balcones también son de madera en muchas casas. También hay, pero mucho menos, casas con estructura cúbica. Sus balcones se sujetan por ménsulas. Este tipo de arquitectura data del siglo XIX. Además de las casas antiguas, hay casas de nueva construcción en el pueblo. Estas tienen aspecto de casas antiguas, conservando la armonía de la arquitectura del pueblo. La mayoría también tienen sus nombres en el portal.
Casas de especial interés
Casa-Torre Gaztelu
La casa-torre Gaztelu, situado sobre el río Tximista, fue construido en la edad media y posteriormente reconstruido en el siglo XVIII. Inicialmente tenía dimensiones menores, su aspecto exterior era similar al de una torre y se utilizaba como zona de protección. Fue también un lugar de armas del reino de Navarra. Tras la reconstrucción del palacio, las dimensiones del edificio quedaron muy elevadas. En los últimos años, los alrededores del palacio han recibido un gran cambio de aspecto, quedando muy bonitos. La casa pertenece a la familia Gaztelu y es de uso privado.
Antiguo Ayuntamiento (Casa de Cultura)
Esta gran casa, construida en 1685, fue la casa consistorial hasta el siglo XIX, tras lo cual se convirtió en el cuartel del pueblo. También fue escuela a finales de los 80. Hoy en día a pasado a ser la Casa de Cultura de la localidad y desde allí se ofrecen diferentes servicios. En el pórtico de entrada hay un arco de piedra por un lado y dos pilares de piedra por otro (con inscripción del año 1685), formando un hermoso pórtico. En su fachada queda al descubierto el entramado de madera. En el borde del pórtico hay una báscula utilizada antiguamente para el pesaje de ganado. En aquellos tiempos, hasta la remodelación de 2001, había un cierre para dejar el ganado.
Escuelas viejas
1887. Es un edificio que el filántropo Leandro Armaza regala al pueblo de Etxalar. El terreno de la construcción fue adquirido a Bernardo Sanzberro de Aldalur por 480 pesetas. Es un edificio singular. Tiene como acceso al pórtico escaleras de piedra y una pequeña rampa. Tiene un pórtico con dos puertas de acceso a cada lado. Allí han estudiado varias generaciones del pueblo porque en su día fue escuela pública. En la actualidad el edificio se utiliza para el desarrollo de las actividades de las diferentes asociaciones locales, así como para exposiciones y actos similares a las votaciones.
Ayuntamiento
Esta casa tiene mucha historia. Mitxelarrenea fue adquirida por el ayuntamiento a Katalani Maritxalar en 1737 por 837 ducados y 5 reales. 1828. Esta casa fue derruida y reconstruida. El presupuesto de la reconstrucción fue de 15.498 reales. El edificio quedó en un gran bloque de cuatro aguas y con un pórtico a la entrada. En la planta baja se encontraba la alhóndiga del pueblo, en la primera planta el bar y en la segunda el ayuntamiento. 1887. Se llegó a un acuerdo para llevar el escudo de armas de la antigua casa consistorial a Mitxelarrenea. El último gran cambio de aspecto del edificio se produjo en 1956 con la instalación de un nuevo balcón. Su presupuesto fue de 11.801 pesetas.
Esta casa también sufrió un incendio. A consecuencia de esto muchos papeles quedaron revueltos porque se tiraron por la ventana para no quemarse. En otro tiempo también en el desván de esta casa estaba la cárcel del pueblo y en otra temporada como cuartel para los soldados, así como para alojar a los profesores y como escuela para los niños. En la actualidad en este edificio se encuentra el ayuntamiento de la localidad (desde 1828), las mancomunidades de Servicios Sociales y Basuras de Bortziriak, así como el Herriko Ostatua que alquila el ayuntamiento.
Iglesia de Ntra. Sra. de la Asunción
La iglesia está construída en el centro del pueblo y en sus comienzos se denominaba como la iglesia entre dos ríos.
Este edificio de piedra, que describe una cruz latina, ha logrado mantener la unidad estructural a lo largo de su movida historia. La iglesia es una gran nave, amplia, limpia, clara, con torres cuadradas y grandes y ventanas de medio punto a los lados.
En el hermoso jardín que hay a su alrededor se exponen estelas de los antiguos antepasados.
Fases de construcción
1ª Fase: El comienzo de esta iglesia data entorno al año 1200. Al principio su tamaño, era una tercera parte de lo que es actualmente. La entrada principal y la posterior, son de esa época.
2ª Fase: A principios del S. XVII viendo el aumento de la población, se decidió agrandarla. La ampliación se hizo hasta la zona donde están ubicados los púlpitos. La obra la realizo el albañil de Bera Miguel de Celaya entre los años 1625 y 1635, con un coste total de 4000 ducados.
3ª Fase: La última parte de la iglesia se hizo a mediados del siglo XVII. Entonces se construyeron la parte delantera de la iglesia, la sacristía y la torre, dejando para más adelante (1774) la construcción del cobertizo.
1600. Calvario románico del año 1600
Retablos de diferentes épocas.
Pila de mármol del siglo X para bautizar
Bello órgano de principios del siglo XX
Estelas
En los dos jardines que alberga la iglesia de Andra Mari, uno en la entrada principal y otro en la trasera, se exhibe una de las más bellas colecciones de estelas a nivel de Euskal Herria, con cerca de un centenar de ejemplares. Hasta el siglo XIX el cementerio estaba situado en la entrada principal de la iglesia y la mayoría de las estelas eran del cementerio. Estos aparecieron casualmente en las obras de reparación del almacén que se realizaron a mediados del siglo xx. Las otras estelas encontradas fueron colocadas en el cementerio del pueblo.
La mayor parte de las estelas son redondas y tienen fechas de los siglos XVIII y XIX. Hay otros que no ponen nada pero son mayores.
También se pueden ver unas pocas con forma de cruz. En las estelas se pueden leer los apellidos y los nombres de las casas del pueblo. En aquellos tiempos cada casa tenía su propia estela.
Más información: Iglesia de Santa María entre dos arroyos – Autor: Pello Apezetxea
Ermita de Santa Krutz
La ermita de santa Cruz es la única ermita de Etxalar. Esta se encuentra situada en el barrio Urritzokieta, junto al río Tximista.
Se construyó en el S. XVI, entre los años 1500 y 1550. El edificio, de dos aguas, no es de grandes dimensiones. En el tejado cuenta con una campana para hacer los llamamientos a misa. En el interior, se encuentra el coro, la zona de asiento y el altar, y junto a esta ultima una pequeña sacristía.
Dentro de la misma hay una imagen de Jesucristo del año 1600. Por la parte de afuera, la ermita se encuentra rodeada de cruces. Algunas son del S. XVI, otras son de finales del siglo XX.
El día de Santa Cruz, en la ermita se suele celebrar misa y el domingo siguiente también. Con este día se celebra la fiesta del barrio Urritzokieta. Por otro lado, el último día de fiesta del pueblo, se celebra el asau en la entrada de la ermita.
Cementerio Municipal
El cementerio fue construido a mediados del S. XIX en un terreno comprado a la familia de la casa Gospalea, ya que para entonces no había sitio en las inmediaciones de la iglesia para más enterramientos.
Una vez fueron construidos el cementerio y el camino hasta el mismo, el pueblo de Etxalar realizó una solicitud al que en aquel entonces era Gobernador de Navarra, pidiéndole que se hiciera cargo de los gastos de la obra, 12949 reales por el cementerio y 3438 por el camino, más las deudas que tenía la iglesia, en total 79804 reales. Para sacar adelante la solicitud, el pueblo pidió que se tuviera en cuenta los sacrificios que habían hecho las gentes de Etxalar en las tres guerras.
Desde su construcción, en lo referente a estructura, el cementerio no ha cambiado nada. Toda ella se encuentra rodeada por una pared de unos dos metros de alto. El cambio más destacable que se aprecia son las lapidas de mármol que se ponen hoy en día. Algunas de las estelas que fueron encontradas remodelación del almacén de la iglesia, se colocaron en el cementerio.
A ambos lados de la entrada en forma de arco del cementerio, se encuentran pegadas, dos cruces de la antigua “vía crucis” que se celebraba en el pueblo. Nada más entrar al cementerio e la parte derecha, existen dos cuartos. Uno de ellos antaño se utilizaba para realizar autopsias, la otra se utilizaba y se utiliza como almacén.
Molinos
En Etxalar hay mucho patrimonio arquitectónico relacionado con el agua. Los más importantes, los cuales se encuentran dispersas por el pueblo, son los molinos de agua. Estas construcciones son de diferentes época, las más antiguas son del S. XVIII y la más nueva de mediados del S.XX.
La importancia de cada uno de ellos en la historia de Etxalar, ha sido muy diferente a lo largo de los años. Las más antiguas tenían un papel importante en la vida del pueblo ya que los propios vecinos eran los beneficiarios principales. Las había otras, importantes también, pero en menor medida. Esto era debido a que eran de particulares o por su especial ubicación.
Historia de los molinos
Abolución del decreto
Cuando se revocó este decreto de 1730, impuesto por mala inteligencia y por el bien de unos pocos, la gente del pueblo tuvo plena libertad para construir hornos, ferrerías u otros edificios, sin pedir permiso alguno, pero sin molestar ni molestar a nadie. Este decreto suprimido otorgaba derechos exclusivos y prohibitivos a las personas consorciadas en la construcción de edificios y otros. Este decreto fue revocado en muchos otros lugares, en Valencia en Granada… Desde este día hasta el 22 de noviembre de 1894, la gente podía recurrir a cualquier molino para harinar sus granos.
Subasta de los molinos
La mitad de los dos molinos que tenía el Ayuntamiento (el Molino Central y el Molino de arriba) se subastaban anualmente. Lo que se subastaba era la cosecha de un año que el molino daba en trigo en grano y maíz. Aunque la subasta se celebraba todos los años, había años en los que costaba mucho que alguien cogiera el molino. En algunos casos tuvieron que bajar la renta del molino para que alguien lo cogiera. El molino tenía sus condiciones para ser subastado. Estos, junto con la evolución de la vida cada año, fueron cambiando.
A continuación las condiciones en que el molino de 1855 recibió la renta:
- Un año de renta costó 510 pesos. Gastos de limpieza y conservación de cauces a cargo del Ayuntamiento.
- Entrega del molino bajo inventario y retorno al año.
- El ayuntamiento paga la construcción y reparación de las piedras del molino, cadenas, barras de aldabeta y otro material del molino.
- Que se afinen los cargos harpicos del arrendador, que haya entrada neta de canales en los dos molinos y que se pague al ayuntamiento y éste al molinero la mitad de los sueldos de estos. (Los arrendadores no podían mandar al molinero sin coger otro.)
- El arrendador cobrará una tasa de un almute por cada sesión de hilado.
- El arrendador está obligado al buen mantenimiento de ambos molinos, junto con las cosas del lugar y de su entorno; presa, canal, herramientas, etc. (Si algo se estropeara tendrían que llamar a un perito para hacer la tasación.)
- El Ayuntamiento tiene la posibilidad de realizar inspecciones en ambos molinos.
- La gente que va al molino tiene que llevar trigo limpio y bien troceado para poder hacer pan blanco. Si el trigo viniera sucio, la limpieza de las piedras correría a cargo del molinero, pero el pago correrá a cargo del ciudadano. Si esto no bastara para obtener el pan blanco, y si fuera un defecto de las piedras, entre los ayuntamientos y los Gaztelu podían poner piedras nuevas.
- En el momento de la entrega del molino se admitirán uno de cada seis pesos de los 12, sobre el que recaerá la nueva subasta (posibilidad de entrega sexta).
- Se exigirá al arrendador que sea fiador de las obligaciones de la mancomunidad.
- Por cada mejora se entenderá un peso.
Venta de los molinos
El 21 de diciembre de 1847, un grupo de veinte personas del pueblo solicitó la compra de los dos molinos. En esta petición ofrecieron 6750 «pesos fuertes». Quince días más tarde, por un decreto de Salamanca y por el desistimiento de algunos compañeros, no se compraron las dos partes de los molinos. El 1 de noviembre de 1857, Fdo. Iribarren solicitó la compra de los dos tramos de molinos municipales. En esto hablaba también de que quería comprar las dos mitades de Gaztelu. El Ayuntamiento le respondió negativamente en el asunto de la venta de sus partes y sobre la mitad que pertenecía a los Gaztelu, le dijo que hablara directamente con ellos. 1866. El Ayuntamiento vendió las partes de los molinos a un grupo de socios del pueblo por la mitad del molino superior y a otro grupo de socios del pueblo por la mitad del molino central. Desde entonces el ayuntamiento no tuvo nada que ver en los asuntos de los molinos.
Molino de arriba
El molino de arriba está situado en el barrio de Orizki, inmediatamente después del caserío Olazarrea, a orillas del río Tximista. El molino está en ruinas hace bastantes años. En su día vivían allí obreros y molineros.
El molino funcionaba con el agua que corría por un canal que llega hasta allí. Aunque este canal mantiene su forma junto al molino (aunque está cubierto de pastos), está bastante tapiado en los demás tramos. A la mitad de este canal hay dos desagües y un paso para el paso de ganado. Al principio de este canal, para enviar el agua hacia el molino, existía una gran presa de piedra hoy desaparecida. Esta presa estaba hecha de piedra roja sobre las rocas, y sus dimensiones eran menores que la del molino central.
- Al año siguiente se produjeron inundaciones y las aguas del río Tximista destruyeron la presa.

Historia
Este molino de harina fue construido entre Pedro José Gaztelu y el ayuntamiento en 1733. Las razones que motivaron a hacer el molino fueron el aumento de la población local y los sequíos anuales.
En un principio los del palacio Gaztelua se opusieron, ya que era el único molino que había en el pueblo y además estaban protegidos por un decreto que existía entonces. Sin embargo, finalmente se construyó el molino, pero los Gaztelu establecieron unas condiciones; los habitantes del pueblo, los vecinos, el oficial de la ferrería, las casas exteriores y los vecinos del pueblo, tendrían que acudir a dos molinos para enharinar sus ejemplares (la mitad del molino central pertenecía también a los Gaztelu).
Por cada sesión de harina habría que dejar un ejemplar de almute como pago para luego repartirlo entre los propietarios de los molinos (almute = media fanega; fanega = 55,5 litros).
El terreno donde se ubica el edificio pertenecía a la casa Olazarrea (casa contigua) y el cauce a la casa Perunea. Este molino tenía inicialmente dos muelas de molino, una para harinar maíz y otra para trigo. Al finalizar la construcción se aportaron unos peritos para calcular el valor del canal, de los árboles derribados y del ámbito territorial utilizado. También se colocaron hitos en la longitud del canal, con una distancia de 6 pies de uno a otro.
- En este molino se llevaron a cabo en el año 2000 las obras del canal y otras reparaciones. Los propietarios del molino pertenecían aún a Gaztelu y a un grupo de socios.
Molino del medio
El molino se encuentra situado en la parte final del barrio Andutzeta, en el margen del río Tximista. Aún se conserva en buen estado ya que a finales del S. XX aún seguía en funcionamiento.
Por la parte de atrás del molino, a través de un ancho canal, llega el agua proveniente de la presa, encargada de mover las piedras para moler el grano. Este ancho y caudaloso canal, tiene al final del mismo un desagüe para los casos en los que se quisiera limpiar el cauce o en los que se diera un caudal excesivo de agua.
La presa, situada unos 150m más arriba, es la más grande del pueblo y es la que mejor estado conserva.

Historia
Este molino fue el primero que se construyó en el pueblo y data del S. XVII. Tenía tres piedras para moler, dos para el maíz y la restante para moler trigo. Al principio, los dueños del molino eran la familia Gaztelu, aunque al final estos terminaron compartiendo la propiedad con el ayuntamiento. Este cambio vino precedido por la pretensión que tenía el ayuntamiento para construir un molino propio. Los Gaztelu se opusieron a tal obra, y al final terminaron cediendo la mitad de la propiedad del molino. A comienzos del siglo XX, desde el molino se abastecía corriente eléctrica para todo el pueblo. En muchas ocasiones por la sequía o porque el molinero estaba trabajando, el flujo de electricidad descendía o se cortaba. El suministro eléctrico solamente era por las noches. A finales del S.XX el molino seguía trabajando y el molinero, el cual vivía en el mismo, seguía despachando pienso para el ganado. Una vez que falleció el molinero, el molino cesó su actividad.
Molineros
En un principio el molinero que trabajaba en este molino era el mismo que lo hacía en el molino de arriba, pero con el paso del tiempo se dieron muchos cambios. En este tipo de asuntos los “jaunchos” o señoritos del pueblo tenían mucha fuerza. Ejemplo de ello es lo hablado en la sesión del 6 de agosto de 1857. Los habitantes del pueblo estaban muy quejosos con el molinero debido al método que utilizaba para moler y sobre todo por la mala calidad de la harina que conseguía. Visto esto, se decidió hacer una comparativa entre los molinos de Etxalar y Lesaka. De esta se dedujo que aparte de conseguir menos cantidad de harina, la calidad de esta era mucho peor utilizando la misma cantidad para moler. Tras estos resultados, se realizo un trueque de molineros entre el molino del medio y el molino de arriba.
Molino de abajo
Este edificio se encuentra situado en el barrio Urritzokieta, junto al puente de la ermita, en el margen derecho del río Tximista. De los molinos que hay en el pueblo es el que en peor estado se encuentra, siendo en su momento el molino más grande de todos. Casi todo el edificio se encuentra derribado. En este molino harinero, como en el resto, los residentes del mismo eran los molineros.
El canal que llega hasta el molino todavía se encuentra visible, la presa por el contrario no. Según los comentarios de la gente la presa que había, era una pared echa en curva. En tiempos de guerra este lugar era conocido como “la presa de los piojos” ya que en ella se bañaban los soldados. En la mitad del canal hay un paso para el ganado.

Historia
En los libros del ayuntamiento no hay ningún tipo de información sobre este molino. Preguntando a la gente mayor del pueblo, nadie sabe nada ni tampoco ha oído nada sobre él. Lo único que aparece es lo siguiente; Los habitantes de Etxalar viendo la alta cuota que existía por aquel entonces para moler en los molinos querían construirse su propio molino. Los beneficios irían para ellos siendo la cuota por moler la mitad de lo que era hasta entonces. Ante esto el ayuntamiento les comunicó que la obra debería correr a su cuenta sin ninguna ayuda por parte del ayuntamiento ya que si no esto podría provocar una reacción de los Gaztelu para aumentar sus pretensiones.
Otra cosa que tenían que tener en cuenta la gente que fuera a construir el molino, es que este no debía estorbar la marcha de nadie. A parte de esto no queda claro si al final se hizo o no se hizo el molino. Tal vez con la abolición del decreto comentado anteriormente (molino de arriba), los interesados no hicieran ninguna solicitud al ayuntamiento o tal vez sería el primer molino del pueblo, aunque en los archivos del ayuntamiento aparece como primer molino, el molino de en medio.
Molino del infierno
Durante años el molino perteneció a la villa de Etxalar y al Valle del Baztán. El motivo de esta, era porque el molino por un lado se apoya en tierras de Etxalar y por otro lado en tierras del valle de Baztan. Por debajo pasa el río que, con la fuerza que toma en la pequeña cascada bajo el molino, mueve la piedra para moler.
En sus inicios, se construyo sobre tres troncos que cruzaban el río y se le hicieron paredes de madera. En el siempre trabajaban molineros de los caseríos de alrededor, en ocasiones de día, de noche cuando estaba prohibido utilizar el molino y de día y noche cuando la necesidad así lo requería. Según fueron pasando los años, el molino trabajaba cada vez menos, algún vecino de alrededor seguía utilizándolo, pero en contadas ocasiones. Hubo un momento en el que estuvo a punto de caerse.
A finales del S. XX, el dueño del restaurante Etxebertzeko borda, situado a unos 20 min. a pie desde este lugar, se hizo con el molino, resucitando el edifico y sus alrededores, convirtiendo el lugar en un sitio de interés cultural e histórico. Para visitar el molino hay dos rutas diferentes, una parte de Etxalar y la otra de Baztan.

Historia
El Molino construido en la época carlista, desempeño un papel importante para los soldados que se encontraban dispersos por los montes de alrededor (Aizkolegi, Alkurruntz y Barda), ya que en él conseguían la harina necesaria para subsistir.
Una vez pasadas todas las guerras, gentes del Baztan y de los pueblos de alrededor se acercaban con sus burros cargados a moler sus granos. Los trabajadores del mismo, es decir los molineros, tenían buena fama por su limpieza y fidelidad.
Molino de Obene
1860. En el año 1860 Fr. Antonio Iribarren mandó una solicitud al ayuntamiento para hacer un molino junto a su casa, Obeneko borda. Para mover las piedras del molino uniría las regatas de Erkubide y Urtsua por medio de unos canales consiguiendo la fuerza necesaria para moler el grano. El ayuntamiento aprobó su petición ya que no suponía ningún tipo de problema a la marcha normal del pueblo. Hasta entonces los caseríos de alrededor marchaban a los pueblos de al lado, Zugarramurdi/Urdax a moler sus granos. El molino se construyo según lo planteado siendo uno de los pocos con dos canales hasta el molino.

El molino se encuentra situado junto a la carretera que va de Etxalar a Zugarramurdi, bajando del alto de Urtsumiatsa hacia Zugarramurdi, en el punto más bajo del recorrido. El edificio y los alrededores fueron reconstruidos por el último propietario. Tiene una apariencia inmejorable y se trata de un sitio digno de ser visitado.
Murdeneko borda
Este pequeño molino se encuentra situado en el barrio Urritzokieta, junto al camino que lleva al caserío Murdeneko borda. Esta singular construcción es conocida como el “Molino de Murdeneko borda” y los creadores al igual que los dueños, son los del caserío Murdeneko borda.

Este molino fue construido entre los años 1940 y 1950 siendo Javiera Goienetxe Martikorena, vecina del caserío Murdeneko borda, la primera molinera del mismo. Hasta el lugar se acercaban a moler sus granos de maíz gentes del barrio y alrededores, y en algunos casos gente del pueblo. Durante años el estado del molino ha sido lamentable. Hoy en día el pequeño molino tras su renovación y se encuentra apta para su utilización. Se trata de un lugar interesante para hacer una visita.

Ferrerías en Etxalar
En su época las ferrerías tuvieron un papel importante en el desarrollo del pueblo. Testigo de ello son las numerosas casa que hay repartidas por el pueblo las cuales en sus nombres tienen la palabra ola (fábrica en euskera); Olazarrea, Olagaraia, Olako. Hay otra casa también relacionada con las ferrerías, es la casa Urtzallenea (Urtutzaile : derritidor, Urtzailenea, casa del derritidor).
Aunque no hay una fecha clara ni exacta, existen datos a cerca de una ferrería en Etxalar conocida con el nombre de Laxa allá sobre el año 1428. A partir de este año se puede confirmar la existencia de ferrerías en Etxalar.
Evolución de las ferrerías:
Hasta el siglo XIV las ferrerías se encontraban situadas en los márgenes de los montes para de esta manera aprovechar las corrientes de aire y la leña. Estas ferrerías eran conocidas como “haizeolak”, fabricas de aire. En estas la mano de obra era muy grande.
Desde el S. XIV hasta el XVI las ferrerías fueron colocándose en las orillas de los ríos para aprovechar la fuerza del agua y de esta manera facilitar el trabajo en las mismas. A partir del S. XVIII la decadencia de las ferrerías se empezó a notar. Las principales razones fueron la evolución de las ferrerías, con la aparición de nuevos hornos y vehículos de transporte, además del descenso de los bosques.
Ferrerías de agua en Etxalar:
De siempre ha sido conocida la existencia de dos ferrerías en el pueblo. Estas eran conocidas en el pueblo como la Ferrería de Arriba y la Ferrería de Abajo. En los libros del ayuntamiento hay información a cerca de ellas a partir del año 1680.
La ferrería de arriba se encuentra situada a la par del caserío Baztan, a la orilla del río Altxata. Todavía están visibles los restos de esta antigua construcción; el edifico, el horno, el canal. etc.
La ferrería conocida como la de abajo, se encuentra situada a 4kms del pueblo. En esta todavía se encuentran visibles las paredes del edificio, restos de la presa, la antepeta y demás cosas de alrededor. El nombre de esta Ferrería es Echarlassa (Tal vez las ferrerías Laxa y Echarlassa fueran las mismas, pero para confirmar esto habría que investigar más a fondo).
A parte de estas dos ferrerías, se encontraron restos de una posible ferrería en la parte inferior, junto a la orilla del río Tximista, del prado del caserío Desola. En el lugar se pueden apreciar unas paredes y un salto o agujero similar a la de un canal. Para su puesta en marcha se utilizaba al parecer una presa de madera para dirigir el agua hacia la ferrería.
Ferrería Echarlassa
Con este nombre es conocida la ferrería que se encuentra a cuatro kilómetros del pueblo. Junto a esta hay una central eléctrica. El que está junto a la ferrería y va hacia la central, era el antiguo camino a Etxalar.
La ferrería está situada junto al río Tximista. Por encima de esta pasa la carretera actual que lleva a Etxalar.
La ferrería se dividía en dos edificios diferenciados, la Ferrería mayor y la Ferrería menor. Las paredes y el piso de estos son de piedra roja, seguramente traída del monte centinela de Etxalar al igual que se hacía para la construcción de las casa del pueblo. Las partes inferiores de estos restos de edificios están cubiertas de arena y tierra debido a las crecidas del río.
Según antiguos documentos, en los mismos se alojaban los trabajadores de la ferrería.
Junto a los restos de los edificios, hay dos hornos. En estos se calcinaba el mineral de hierro, para luego posteriormente trabajarla en la ferrería mayor.
A parte de la diferencia de tamaño que existía entre los edificios, también lo había respecto al trabajo que se realizaba en cada uno ellos. En la ferrería mayor al mineral de hierro se le extraía el hierro y posteriormente golpeándolo, se desbastaba consiguiendo una especie de tochos (1 * 8 cm). Luego estos tochos eran llevados a la ferrería menor para afinarlos y sacar el producto final. Otra diferencia importante entre ambas era los alimentadores de aire que utilizaban.
En la mayor para derretir el mineral necesitaba un alto caudal de aire, por lo que utilizaban un alimentador grande o dos normales, en cambio en la menor el método que utilizaban era el de trompas o roncaderas. En el lateral de uno de los edificios se puede leer una fecha que data del año 1780. En esa fecha se llevaron a cabo las obras de remodelación o de ampliación de la ferrería.
A unos 200 metros río arriba se encontraba la presa de la ferrería. La función de esta presa era la de mandar agua a la ferrería. Esta construcción, de unos 25 m de ancho, estaba construida con piedra roja. Tras las riadas de 2007 desapareció, quedando solamente unos restos.
El canal que nace a la derecha de la presa, adopta diferentes dimensiones en el recorrido hasta la ferrería. En el primer tramo la anchura es de tres metros, en el tramo central la anchura llegaba hasta los 4 metros, y en el tramo final, en el lugar donde se encontraba el depósito, sus dimensiones son de 5m de ancho y 15 de largo. En la mitad del trayecto del canal se encuentra una compuerta de desagüe. El depósito estaba formado, por un lado el monte y al otro lado por un muro de 1,5m. Este muro está construido en piedra roja y cuenta con plomo para tapar los escapes.
ABASTECIMIENTO
Mineral de hierro
El material que se trabajaba en la ferrería provenía principalmente de Vizcaya, de las minas conocidas como Sorromostro. También se abastecían de los pueblos de alrededor, concretamente de las minas de Becerro y Sarraya (Bera). En Etxalar también se explotaban algunas minas. Todavía se encuentra visible la mina que está en el paraje conocido como “Azeri lepo” (collado del zorro).
El material que provenía de Vizcaya llegaba en barco a Hondarribi, desde aquí era transportado en gabarras a través del río Bidasoa hasta el embarcadero de Montoya (Bera). Una vez aquí los “mandazaiak” o muleros eran los encargados de llevar la carga con sus carros hasta la ferrería. En esa época el Bidasoa era navegable hasta que se construyó la presa Endarlaza. En esta ferrería la producción anual era de 69.000kgs, lo que suponía una producción diaria de 350kgs de hierro. Para producir tales cantidades de hierro se trabajaban 207.000kgs de mineral.
Carbón: Para el modo de vida que se llevaba por aquel entonces, los bosques suponían una riqueza importante para el pueblo. Para conseguir las cargas de leña para hacer el carbón que servía de combustible para fundir el mineral, se utilizaban tanto terrenos privados como públicos.
Las “mendi kargak” o cargas de leña las repartía el ayuntamiento. En esa época el consumo de leña era muy grande, por lo que se tenía mucho cuidado en no estropear el monte, imponiendo multas a los que explotaban el monte de mala manera. Las cargas provenían de diferentes parajes tales como Ezkurriaga, Ossobiaga, Zimeldiko erreka, Barda….
En algunos de estos sitios todavía quedan restos de las “ikazti plazak”, plazas de carbón, lugar donde se hacía el carbón. Los particulares que vendían su leña para hacer carbón, tenían la obligación de entregársela al arrendatario de la ferrería transformada a carbón. El transporte del carbón corría a cargo de los muleros, los cuales lo transportaban en los sacos que asignaba el ayuntamiento. Para abastecer la producción diaria de hierro, los carboneros debían hacer 3 toneladas de carbón y los muleros transportarlo a la ferrería.
Productos: El producto final que más salía de esta ferrería eran las barras de hierro y eran exportadas a diferentes lugares tales como Pamplona, Zaragoza, Portugalete, pueblos de Iparralde,… Aparte de esto, también se fabricaban herramientas como azadas, palas, martillos, etc. para los habitantes del pueblo.
Herramientas: Los trabajadores de la ferrería para llevar a cabo sus quehaceres utilizaban muchas herramientas; 19 cercillas, 2 puxones, 12 chimelas, gabia, boga, 2 mazos, 3 pares de corrica y otras muchas más
Arrendamiento:
Los primeros datos del arrendamiento son del año 1680. La ferrería se ofrecía para cuatro años quedando al cargo del ayuntamiento las herramientas del mismo, el resto de las cosas dependían del arrendatario. La oferta de arrendamiento también se hacía en los pueblos de alrededor. La duración de la subasta era el tiempo que duraba en quemarse una vela.
Una vez arrendada, corría a cargo del arrendatario la contratación de los trabajadores. En el contrato de arrendación existían diferentes cláusulas a cerca del carbón, cargas y demás cosas, que debía obligatoriamente cumplirlas. También estaban dentro del contrato unas cargas de leña.
Una vez finalizada la arrendación, se realizaba una tasación de todos los elementos de la ferrería, abonándole dinero por todas las mejoras realizadas en la ferrería y por el contrario cobrándole si existieran desperfectos al arrendatario.
1816. A partir del año 1817 el ayuntamiento se hizo cargo de las cuentas. Este cambio se dio por la decadencia y malos momentos por los que estaba atravesando la ferrería.
1817. En el año 1868 la ferrería fue alquilada para fundir cobre. Un comandante realizo también una solicitud para hacer pólvora. En los últimos días de la ferrería nadie la arrendaba por lo que el ayuntamiento tuvo que pedir un crédito para que la ferrería no dejara de trabajar.
Ferrería de arriba
Según cuentas los vecinos de Etxalar, entre los diferentes productos que se realizaban en la ferrería de arriba, en tiempos de guerra se llegaron a hacer balas y estas eran realizadas por las mujeres.
La ferrería de arriba está situada junto al río Altxata o también conocido como “río del infierno”. Para llegar hasta aquí, hay que coger el camino que está a unos 200 metros antes de llegar al caserío Baztán (Barrio Orizki), el cual cruza un prado y va en sentido descendente hacia a la ferrería. Según se baja hacia la ferrería, queda de manifiesto su importancia en su época, ya que en tramos el prado y el monte están sujetos por una pared de piedra.
En la ferrería de arriba se distinguen diferentes lugares. Por un lado está el edificio principal, un pequeño almacén en su entrada, un horno y un canal que abastecía de agua y ponía en marcha la ferrería. De los restos del edificio principal, se aprecia que estaba distribuido en una habitación grande y dos pequeñas. Todo el edificio junto con el almacén de la entrada está construido con piedra caliza, al igual que el horno que se utilizaba para cocer el mineral de hierro. La pared que sujeta el canal también está hecha de este mismo material.
El comienzo del canal de la ferrería está en el lugar donde se encuentran el rio Altxata ( o rio del infierno) y el rio Bagoeko erreka. Entre la ferrería y el canal hay un puente que comunica con los caseríos del valle de Baztan.
Explotaciones de metal y mineral
1833. En el año 1833 Tomas Iribarren mandó una solicitud al ayuntamiento del pueblo. En este escrito pedía permiso para explotar una mina que había encontrado en el paraje Uzkaloz de Altxata. El ayuntamiento le concedió el permiso para construir la fábrica para la explotación, es decir para construir el horno y el canal, pero con la condición de que no se aprovecharan de la situación y construyeran un molino. Cuando se construyera la fábrica debía compensar a los dueños del paraje por todos los árboles talados y los daños causados. Cuando se termino la obra se personaron en la misma 3 peritos, el alcalde y el escribano del pueblo para dar la aprobación de la obra. También tuvieron que hacer unos pagos al reino de Navarra, en total unos 250 reales.
En esta explotación también estaban interesados gente del pueblo, gente de Bera y de Lesaka. Seguramente el material que sacaban de estas explotaciones la empleaban en la ferrería de arriba y en la de abajo (Echarlassa).
En esta explotación también estaban interesados gente del pueblo, gente de Bera y de Lesaka. Seguramente el material que sacaban de estas explotaciones la empleaban en la ferrería de arriba y en la de abajo (Echarlassa).
Caleras del pueblo
Si nos damos una vuelta por el territorio de Etxalar, nos encontraremos con numerosas caleras al borde de los caminos y de los prados. La ubicación de estas es muy diferente, las hay situadas en torno al pueblo y los hay dispersos por los barrios de los caseríos. Estas caleras siempre se construían junto a la zona de trabajo, que en esa época era el campo. Hoy en día algunas caleras están bien conservabas, pero la mayoría de los casos su estado es malo o ruinoso. La mayoría de las caleras son construcciones circulares con una pequeña entrada en la parte inferior para poder vigilar la cocción. Para la consecución de la cal se cocía piedra caliza durante un par de días sin interrumpir el proceso hasta que se conseguía la cal. La parte de arriba, lugar por el cual se llenaban, está abierta. La cal resultante se utilizaba para esparcirla por los prados y piezas como fertilizante y para trabajos de albañilería. Los propietarios de las caleras solían vender los excedentes de cal entre los vecinos.
Localización de las caleras en mejor estado: Las calera de la carretera a la ermita, la calera del casería Bekozubi y la situada junto a la casa Errotagaraia
Fuentes del pueblo
Fuente de Balaxe
Se encuentra a 1,5km del casco urbano tomando la carretera a Sara. En una época la fuente estaba bajo un pequeño tejado (Se la conocía también como “La fuente de la teja”). Hou en día hasta este lugar se acerca mucha gente del pueblo a recoger agua para tomarla en casa. El agua es potable.
Fuente de Arrosea
A finales del S XX, el aspecto de la fuente no tenía nada que ver con el que posee hoy en día. Antaño tenía los mismos grifos que tiene hoy en día además de un abrevadero para el ganado. Hoy en cambio su apariencia es bien diferente, más moderna, con flores alrededor y asientos. Esta, al igual que muchas otras fuentes, el nombre lo toma de la casa de al ado, en este caso la casa Arrosea. El agua es potable.
Fuente de la plaza
1822. Esta fuente, que lleva tallado el año 1822, fue trasladada a su actual lugar en el año 1852. Hasta entonces la fuente se encontraba junto a la única plaza que existía en el pueblo, a un lado del arco de entrada de la actual casa de cultura. En aquella época ese lugar era conocido como “el botillo”. El coste del traslado ascendió a 400 reales. Hoy en día se encuentra situada en la parte trasera del frontón. El agua que llega a la misma nace en el castañar de la casa Urrutia. El agua es potable.
Fuente de Endara
Esta fuente se encuentra en la parte delantera de la casa Endara. Al igual que muchas otras, la fuente está construida con piedra roja. En el pueblo, esta fuente también es conocida como la fuente de Praderenea. Muchos vecinos del barrio se acercan hasta ella a coger el agua para luego tomarla en casa. El agua es potable
Fuente de Basatenea
Como indica su nombre, esta fuente se encuentra situada junto al río Basateneko erreka, tomando la carretera a Sara, justo al finalizar las últimas casas del barrio Antsolokueta. Hoy en día su estado no es el mejor. No se recomienda beber
Fuente de Txirrima
Al igual que en la fuente anterior, su nombre define su localización. En este caso esta se encuentra situada entre la casa Txirrima y el lavadero de Antsolokueta. El agua que vierte esta fuente es la misma que va al lavadero. No se recomienda beber
Aparte de las mencionadas fuentes, hay muchas más repartidas por los barrios de los caseríos y por los montes del pueblo; La fuente de Azkua, fuente de Orenbenta, Fuente de Listrista, fuente de Iturraldeko borda, fuente de Miaka y muchos otros más… Todas las mencionadas tienen agua potable.
Puentes de Etxalar
Puente de Sarriku y puente de Garai:
Estos dos puentes fueron construidos el año 1760. Por estos puentes pasaba el antiguo camino conocido como camino de Santiago. En el pueblo el puente de Garai es conocido como el puente de la ermita. Estos dos puentes toman el nombre de los caseríos que están próximos a ellos, uno del caserío Garaikoetxea y el otro del caserío Sarriku.
Los dos son de estilo romano y en apariencia son prácticamente iguales, siendo el de Sarriku algo más grande. A finales del S. XX al puente de Garai se le hicieron unas reformas. Ambos lugares son sin duda dignos de una visita.
Puente Zubiaundi:
Se trata del puente que une los barrios de Antsolokueta y Andutzeta. Conocido en el pueblo como el puente de Arrosea (Está junto a la casa de mismo nombre) y construida en piedra, es la única que tiene dos arcos convirtiéndolo en uno de los puentes más grandes del pueblo. El año 1888 le fueron arregladas las paredes laterales
Puente de Iturriotz:
Es el puente que da acceso al pueblo y se llama Iturriotz. 1887. Fue construido el año 1887 con un coste total de 9.127,80 pesetas sustituyendo al anterior que era de madera. El nombre lo toma de una fuente que en su día llegaba al lugar donde se encuentra ubicado el puente.
Puente de Saindunea:
Este puente, el más viejo del barrio Urritzokieta, se encuentra junto al caserío Saindunea y se le conoce como el puente de Saindunea. De un único arco y construido en piedra roja.
Puente de Artenea:
Este puente se encuentra en la desembocadura del río Artene. Paso obligatorio del antiguo camino a Zugarramurdi. En un tiempo desde este puente se bendecían los campos cuando venía al pueblo la imagen de “San Miguel de Aralar”
Puente de Arbia:
Este puente no es muy conocido en el pueblo. Se encuentra a unos 300m rio arriba de la central eléctrica del barrio Orizki, a unos 10 metros hacia el río. Continuando el camino que pasaba por este puente, nos lleva directamente a las ruinas de una posible ferrería que hubo bajo el caserío Desola. El puente tiene la siguiente inscripción: J.A.S. 1801.
Historia
Prehistoria
Para hablar de prehistoria en Etxalar, hay que comenzar hablando de los restos que dejaron nuestros antepasados.
Los monumentos megalíticos de hace 2500-3000 años son las construcciones más antiguas existentes en nuestro pueblo y en Navarra.
En el caso de Etxalar, en la laderas de los montes Iratzako y Centinela, se encuentran numerosos restos; Dólmenes, crómlech y túmulos principalmente. Estos restos pertenecen a la cultura megalítica del Pirineo. Se tratan de verdaderos mausoleos del enterramiento colectivo. En estas se enterraron los primeros habitantes de nuestras tierras.
A pesar de que tenían a mano los materiales para la construcción de los monumentos megalíticos, el esfuerzo para llevarlos a cabo era grande. Le daban más importancia a la residencia de después de muerto que a la casa que tenían para su vida diaria.
La gente de esta época sacaba su vida adelante por medio del pastoreo, recogida de cereales, la pesca y la caza. En ciertos aspectos, hacían una vida nómada ya que debían buscar zona de pastos para el ganado, aunque mantenían su lugar fijo de residencia.
Huella prehistórica
En el pueblo de Etxalar existen numerosos restos prehistóricos repartidos por los montes. La mayor parte de ellos se encuentran en la parte oriental del monte Centinela y son muy variados. La mayoría son dólmenes, pero también hay crómlech o cromlech, túmulos, menhires o menhires. Algunas de estas localizaciones son:
- Dólmenes: Olako Harri, Akelarre, Orizki Gaina, Akelarreko bizkarra, Okalarre, Zulubiko erreka y Artola.
- Menhires: Altsoroi.
- Túmulo: Bagobilleta.
- Cromlech-s: Alto de Zentinela
Los más conocidos del pueblo son los cromlech situados en lo alto del monte Centinela. No lejos de ella, en las faldas del monte Atxuria, en el paraje conocido como Ibaineta, en las tierras de Zugarramurdi, también hay dolmen y cromlech.
Etxalar tiene títulos de,
nobleza,
hidalguía y
lealtad
como
Pamplona, Baztan y
el Roncal.
Historia antigua
Parece ser que el pueblo fue creado por Pompeyo cuando proveniente de Roma cruzó los pirineos, poniéndole el nombre de Pompeyopolis. Fortaleció el pueblo y lo convirtió en la base de sus operaciones.
Los condes Eblo y Aznar tras fracasar en la batalla de Orreaga, mandados por Carlo Magno intentaron tomar el pueblo por la fuerza fracasando también en esta ocasión.
Sancho García primer rey de Navarra, conocido con el sobrenombre de Abarca, luchó contra los Francos en los alrededores de Etxalar, regalándole en modo de agradecimiento a la villa de Etxalar unos privilegios y un escudo con la imagen de los “abarcas” (996), por leales servicios prestados. Sancho García tenía mucho aprecio al pueblo y le regalo en otra ocasión la cruz Sobrarbe.
Cuando coronaron a Sancho Ramírez como rey de Aragón (1076), los habitantes de Etxalar le negaron ese honor. En cambio cuando coronaron García Ramírez como rey le apoyaron.
Sancho el fuerte premió a Etxalar con franquicias y foros por la bravura y coraje mostrado por sus habitantes en las navas de Tolosa, regalando una enseña que portaba una cadena de oro. Más tarde esta cadena sería tomada por el escudo de Navarra.
La nobleza de Etxalar es de la época de los godos y los romanos, consiguiendo mantener impune a lo largo de los años sus terrenos e independencia de las invasiones árabe y africana.
La nobleza de Etxalar es de la época de los godos y los romanos, consiguiendo mantener impune a lo largo de los años sus terrenos e independencia de las invasiones árabe y africana.
En el siglo XIV Etxalar entró en el reino de las cuatro ciudades (Lau hiriak, Arantza, Igantzi, Bera y Lesaka). En este solamente Lesaka y Etxalar tenían capacidad para tomar decisiones.
Según pasaban los años las gentes de Etxalar seguían luchando con los labortanos. Por esta batalla y por actos similares, Etxalar recibió de parte del que entonces era rey de Navarra Don Juan II, el siguiente privilegio: Los pastores podían llevar a pastar su ganado hasta los prados a los cuales se podía hacer el viaje de ida y vuelta en el mismo día aun siendo los prados, terrenos y montes propiedad del reino.
Los Reyes católicos (1512) reafirmaron los privilegios de Etxalar por la participación en la toma y setio de Granada.
La villa de Etxalar posee los títulos de Nobleza, Hidalguía y Fidelidad, tantos como Pamplona, el valle de Baztan y el valle Roncal.
Siglo XX
El S. XX en Etxalar ha sido un periodo de transformación, muchas cosas han desaparecido pero por otra parte se han creado otras nuevas.
Uno de los principales cambios que se dio en el pueblo fue en el número de habitantes. A principios de siglo, la población duplicaba en número claramente a la actual.
A principios de siglo, en el pueblo existían diferentes negocios que a día de hoy apenas perdura alguna. El pueblo contaba con cuatro molinos de agua en funcionamiento, una tejería de importancia, serrerías (actualmente hay una), explotaciones forestales y mineras, pequeños talleres y caleras para obtener cal como fertilizante para la agricultura y emplearla en albañilería para blanquear las casa.
Al mismo tiempo en esa época en el pueblo existían dos bares, una banda de música municipal, un alguacil, un guarda bosques, una casa para los pobres y numerosos abrevaderos para el ganado repartidos por el pueblo. En esa época la ganadería estaba muy fortalecida en todos los aspectos.
Según avanzaron los años, en la postguerra principalmente, los caseríos y casas del pueblo fueron vaciándose, tanto en el número de habitantes como en el número de ganado. Gran parte de la juventud de aquel entonces, se marchaba a América principalmente al pastoreo, otros en cambio se marchaban a Francia a trabajar como temporeros en bosques como leñadores.
En la frontera del pueblo, a mediados de siglo, el movimiento de vecinos era habitual ya que algunos realizan labores de contrabando o también conocido como “gau lana” (Trabajo nocturno en euskera), lo cual permitió a muchos vecinos obtener ingresos extras para tener una vida más holgada.
Tras la llegada de la industria en el último tercio de siglo, se dio el mayor descenso de la agricultura y la ganadería en el pueblo, el cual ha ido progresando hasta llegar casi a una presencia mínima la existencia de explotaciones agrícolas y ganaderas en el pueblo.
Actualmente Etxalar es un pueblo que cuenta con numerosos servicios en el que el motor económico principal son algunos pequeños negocios, la fábrica de calcetines Lorpen, el sector del turismo y las zonas industriales de la zona en mayor medida.
Hechos históricos
Feria y Mercado
A mediados del S. XIX, el que hasta entonces era ministro de comercio, construcción y obras del pueblo de Navarra, otorgó a la villa de Etxalar un permiso real para celebrar los días 15, 16 y 17 de enero la feria anual, y un mercado un día de la segunda y cuarta semana de cada mes. El ayuntamiento eligió los lunes como día para los mercados, y esta decisión fue comunicada directamente al gobernador de Navarra. El ayuntamiento, para el buen funcionamiento del mercado, puso en vigor las siguientes normas:
- Estaba prohibido dejar ganado en la plaza de abajo (la plaza de hoy en día).
- El primer día de mercado, cada casa de los barrios Jauregieta, Iñarreta, Artanaran, Sarriku, Orizki, Orainbeta y Lakain, debían llevar cualquier tipo de cabeza de ganado.
- El segundo día en cambio debían hacer lo mismo las gentes de los barrios Andutzeta, Antsolokueta, Gorosurreta, Lurrizti eder (hacia la ferrería), Urritzokieta y Larrapil.
- Todos debían certificar antes de las dos del mediodía de que habían asistido al mercado.
- Los veranos debían quedarse hasta las cinco y los inviernos hasta las cuatro, si no se les impondría una multa de una peseta.
Estas normas continuaron de esta manera hasta que los habitantes del pueblo se acostumbraran. Según decían, las impusieron por el bien del pueblo. Aparte del mercado de Etxalar, en Lesaka, Elizondo y Santesteban también se celebraban la feria anual y el mercado semanal.
Feria y Mercado
- 1776. 1776. En la villa de Etxalar mueren por causa de una fuerte epidemia 591cabezas de ganado. En sustitución de estos, la gente del pueblo compró cabras, a las cuales les cortaron los dientes para que no dañaran los árboles.
- 1785. 1785. El ayuntamiento dono de forma gratuita 27 parcelas de terreno a Juan Mª Iturria para compensar todo el dinero que estaba mandando su hermano que estaba de misionero en la India. Con este dinero se pretendía comprar un órgano nuevo para la iglesia.
- 1843. 1843. Se construyo de la carretera que une Pamplona y Endarlaza.
- 1849. 1849. Tres o Cuatro lobos en los terrenos situados entre Lau-herri (Bertizarana) y Etxalar.
- 1851. 1851. Se construyó la carretera del pueblo, desde la ferrería al casco urbano, con una duración de ocho años.
- 1852. En el año 1852 había en el pueblo 445 vecinos y 1825 almas. Este mismo año se hicieron públicas las condiciones de la subasta de la fábrica de tejas y ladrillos de Txirrima, las herramientas y la chabola.
- En el 1852 viendo el lamentable estado del frontón o de la plaza del juego de la pelota que era como se le llamaba entonces, a causa de las goteras y los cerdos, se acordó arreglarlo.
- En el 1853 Ramón Iribarren, dueño del caserío Lekunberri, mandó una solicitud al ayuntamiento en el cual ofrecía su fábrica de cobre, presa y terrenos para hacer un trueque.
- 1854. 1854. Cuando las casas Mitxelarrenea (actual ayuntamiento) y Antxurdenea aún pertenecían al pueblo, la primera acogía la escuela de los niños y las habitaciones de los maestros y en la otra estaban las habitaciones de los niños.
- 1855. 1855. De las 62 personas que murieron este año, 29 lo hicieron por culpa del cólera.
- 1876. 1876. Los días 18 y 19 de febrero fueron enterrados en el campo de batalla de Centinela todos los que murieron en la guerra.
- 1881. 1881. Enfermaron los arboles castaños del pueblo.
- 1855. 1885. Se construyó la pared comprendida entre las casas Isastea y Arrosea con un coste de 996ptas.
- 1890. 1890. Se llego a un acuerdo para hacer un matadero y una carnicería.
- 1893. 1893. Se hizo la carretera que hay desde la iglesia hasta la casa Arrosea con un coste de 4200ptas.
- 1925. 1925. Se llego al acuerdo para derribar el túnel de Añegi con un presupuesto total de 600ptas.
- 1949. 1949. Se arreglaron las calles y la plaza del pueblo.
Restos Carlistas en Etxalar
Los restos de la época Carlista se encuentran en el monte Atxuria – Peña Plata. Unos restos se encuentran en la parte donde el monte dibuja un collado y a unos 150 – 200 metros de estos, se encuentran los otros restos. Viendo los alrededores, este lugar era un punto privilegiado para controlar los movimientos del entorno. Entre los restos se pueden diferenciar la existencia de 3-4 edificios en los que se cobijarían los soldados. En el lugar todavía se puede apreciar el camino de carros proveniente de Zugarramurdi. En la segunda ofensiva carlista, el ejercito de Don Carlos se tuvo que echar para atrás,. Esta lucha es conocida como la “batalla de Peña Plata”.
Cultura
Etxalar, al igual que muchos pueblos de la comarca de Baztan Bidasoa está plagada de leyendas, las cuales si cabe, hacen más atractivas e interesantes estas tierras.
A continuación algunas de las leyendas más conocidas de Etxalar:
Leyendas
El molino del infierno:
Significado del nombre
Hay numerosas leyendas entornos a este lugar tan especial.
– Una de las leyendas dice que el nombre deriva de las malas condiciones de trabajo que existían en ese lugar.
– La otra dice que el nombre proviene de un demonio, que al no poder comprender el idioma de los pueblos de alrededor se hecho de un puente que está situado más abajo.
– Otra dice que el nombre proviene del ambiente que se creaba a causa del humo y las llamas que formaban los carboneros al hacer carbón, dándole a la zona un aspecto infernal.
Aparte de estas, existe otra leyenda que tiene como protagonistas a dos hermanos que andaban cantando de pueblo en pueblo.
Resumiendo, los participantes del aquelarre que se celebraba en los alrededores del molino del infierno arrojaron al mayor de los hermanos cantores por el barranco, por romper un conjuro o ritual que ellos habían preparado para matar a una persona.
Desde entonces todos los sábados, excepto los sábados santo, se oye debe de oír el grito y el ruido de un cuerpo cuando es arrojado por un barranco.
Brujería en Etxalar
Los habitantes de Etxalar también estuvieron implicados en las alteraciones de los autos de fe de Logroño en el año 1611. Tres beneficiarios del pueblo, Miguel de Olagaray, Labayen y Tomas de Urritia, intentaron ayudar a los acusados llevándolos a sus propias casas y manteniéndolos despiertos. De esta manera podrían negar que les hubieran visto en un aquelarre.
En un documento fechado el doce de enero de 1611, el licenciado Hualde, comisario del santo oficio, dice que los confidentes que fueron a ver el aquelarre que se celebraba el día navidad en Pamplona no lo encontraron porque no sabían donde se iba a celebrar. Estos decían que les llevaron monte arriba hasta llegar finalmente a una aplaza rodeada de muchas casas y torres. En esta plaza se encontraban la comisión del demonio junto con las brujas, y junto a estos cuatro alféreces sujetando unas banderas.
En el informe redactado por el Jesuita Golarte en marzo del 1611, queda reflejada la lista de los nombres de los que tras realizar unas acusaciones se echaron para atrás. Entre los listados había niños que habían sido obligados por sus padres, y un pastor de 15 años que lo había hecho a cambio de una camisa.
Otro niño dijo que había mantenido relaciones homosexuales con el demonio. Más tarde negó todo lo que había dicho y reconoció que todo lo hizo para recibir mimos por parte de sus padres por ser víctima de las brujas.
Paletas de los Palomeros
Dicen que un pastor descubrió las paletas con los que bajan las palomas en las palomeras de Etxalar.
La leyenda cuenta que este pastor estaba en el monte con sus ovejas. Cuando algunas ovejas iban a escaparse, el pastor cogió un palo y se lo echó a las ovejas con la intención de agruparlas. Un grupo de palomas que por casualidad pasaba por allí prestaron atención al palo y bajaron porque creyeron que era un ave de rapiña.
Se cree que tras este incidente, las palomas de Etxalar comenzaron a ser capturadas con la red.
Karmen de Etxalar
En la novela escrita por P. Mérimée se hace una pequeña mención de Etxalar. Cuando el nombre del pueblo es mencionado en la novela, Carmen era trasladada a la cárcel por hacer unos cortes con una navaja a una compañera de trabajo. En el camino a la cárcel Carmen se dio cuenta de que el soldado que la llevaba tenía un claro acento vasco y tuvieron la siguiente conversación:
– Laguna ene bihotsarena, (compañerito de mi corazón), ¿es usted de aquella tierra?- le pregunto Carmen. – Elizondokoa naiz – le respondió conmovido el soldado en euskera. – Yo soy de Echalar- dijo ella.
Le contó que unos gitanos le trajeron a Sevilla y que en esos momentos se encontraba trabajando para conseguir dinero para regresar a Navarra junto a su padre.
Durante todo el trayecto a la cárcel, Carmen intentaba persuadir a soldado hablando tanto en castellano como en euskera con la intención de escaparse, hasta que lo consiguió pegándole en el pecho, sin que el soldado pudiera hacer nada para cogerla. Este soldado, de Elizondo y llamado José, fue encarcelado.
Más adelante los dos se volvieron a encontrar. Para entonces el soldado de Elizondo estaba enamorado de Carmen, y de soldado pasó a ser bandolero junto con ella. La relación entre los dos tuvo un duro final.
Los vecinos de la localidad afirman que el caserío de Karmen se encontraba en las inmediaciones del paraje conocido como la pendiente de Arribeltz, en el barrio de Larrapil-Sarriku. A su alrededor se encontró su chaqueta cuando desapareció.
Costumbres religiosas
Semana Santa
Antaño la procesión de Semana Santa se celebraba los jueves, hoy en día en cambio se celebra los viernes. El recorrido que hace la procesión es el mismo que hacía años atrás pasando por los barrios Jauregieta, Iñarreta y Anduetzeta.
Antiguamente los viernes santo por la mañana, se hacia el “vía crucis”. En esta celebración, en todo el recorrido del vía crucis, el cual está compuesto de catorce cruces que conmemoran los pasos del calvario, se iba rezando recorriendo los tramos siguientes: Del cementerio a la ermita y desde la fuente de Arrosea hasta la casa Kamioa. En ambos tramos todavía se encuentran visibles casi todas las cruces del “Vía crucis”.
Después de las procesiones, como es tradición, la gente merienda en las sociedades y restaurantes del pueblo. Antaño era típico para merendar comer bacalao con este día. Hoy en día en cambio se merienda cualquier cosa.
Imagen de San Miguel de Aralar
Al igual que sucedía antiguamente, hoy en día también, la imagen de San Miguel de Aralar visita una vez al año el pueblo. A diferencia de hoy en día, antaño los quehaceres del mismo eran mayores. Unos de sus tareas principales era la de bendecir las piezas y los prados, para lo cual realizaba el siguiente recorrido:
- Primera bendición: Portal de la iglesia.
- Segunda bendición: Junto a la casa Irisarrea (Junto a la escuela Landagain).
- Tercera bendición: Junto a la casa Landaburua, pasando por el barrio Iñarreta.
- Cuarta y última bendición bendición: Puente de Argata en el barrio Antsolokueta pasando por la variante del pueblo.
Después de realizar las bendiciones, la imagen volvía a la iglesia.
La imagen de Aralar también solía tener otro quehacer; Si la gente que se encontraba muy enferma, se les llevaba la para adorarlo.
Hoy en día, la bendición de San Miguel de Aralar solamente se hace en la entrada a la iglesia
Misas del año de la corporación del Ayuntamiento
A continuación la relación de los días en que acostumbraba asistir el Ayuntamiento en Corporación a la misa Parroquial.
Estos datos pertenecen al año 1875. Entonces el alcalde era Juan Arrivillaga y el secretario Javier Azua.
- La circuncisión del Señor (1 Ene.), La adoración de los SS Reyes (6 Ene.), La Purificación de Ntra. Señora (2 Feb.), Domingo de Quincuagésima (Carnavales, Bula), Domingo de bendición de ramos, Jueves y viernes santo, Domingo de resurrección, Ascensión del Señor, Pascua de Pentecostés, SSmo Hábeas Christi, Sagrado Corazón de Jesús, San Pedro (29 Jun.), San Fermin (7 Jul.), Santiago (25 Jul.), La Asunción de Ntra. Señora (15 de Ago.), Nuestra Señora del Rosario (en octubre), Todos los Santos (1 Nov.), La Purísima Concepción de Ntra. Señora (8 Dic.), La Natividad de N.S.J.C. (25 Dic.)
- Además asisten a las vísperas el día de la Asunción; el día de la Octava de SSmo Hábeas Christi y los terceros domingos de mes.
“Viático”
¿Qué es?:
A la gente que estaba moribunda se les daba los sacramentos de la eucaristía. Para recibir el Viático, de antemano un familiar del enfermo o el propio enfermo, debían solicitarlo. Una vez enterados los de la iglesia, se tocaban tres campanadas si se trataba de un enfermo residente en el pueblo y diez si se trataba de un vecino residente en caserío.
Después de tocar las campanadas para los enfermos del pueblo, los monaguillos tocaban la chinchilla para que los vecinos del pueblo se acercasen a la iglesia. Desde aquí la gente acompañaba al cura hasta la casa de la persona enferma. Una vez allí, la gente esperaba fuera de la casa.
Cuando se trataba de un enfermo de caserío, la gente no le acompañaba. Una vez que se encontraba con el enfermo le daba la comunión y la extremaunción
Costumbres antiguas
Reuniones municipales
Antaño para que los miembros de la corporación del ayuntamiento se reunieran, se daban tres campanadas en la iglesia. Si aun así había alguno que no aparecía, se le iba a buscar a casa. En la foto de la derecha se puede ver a la corporación municipal el día que inaguraron la instalación del teléfono en Etxalar.
Trabajos vecinales
A pesar de que durante unos años esta antigua tradición estuvo en desuso, hoy en día se mantiene aunque ne menor medida. Años atrás se hacían Azolanak dos días al año. En el primero de los días se realizaban trabajos de repoblación forestal y en el segundo día, fechas anteriores a las fiestas del pueblo, se arreglaban los caminos más estropeados. Para estos trabajos, aparte de los vecinos, también trabajaban el alguacil, el guardabosque y dos ayudantes más. Las Auzolanak de hoy en día se centran principalmente en trabajos para acondicionar el pueblo. Algunos vecinos de los caseríos también se ocupan de adecentar los caminos y los alrededores de sus casas.
Matanza del cerdo
A pesar de que en muchas casas se ha dejado de lado esta vieja tradición, esta es conocida de toda la vida. La temporada de la matanza del cerdo comienza a partir del día San Martín (11 de noviembre) hasta finales de febrero, siendo diciembre y enero los meses en los que más cerdos se sacrificaban. Para el mes de agosto, se seleccionaba cual iba a ser el legido. Algunos de estos animales se solían capar para que engordaran más. Antes de la matanza había que sacar la guía, la cual era una especie de certificado que aseguraba la calidad del animal. A la hora de la matanza había que tener en cuenta el sexo del cuto y el tiempo que hacia; si el cerdo era hembra el mejor momento era en menguante y si era macho en creciente.
El día de la matanza del cerdo, al igual que en otros muchos, las mujeres eran las que mayor trabajo hacían, los hombres solamente se encargaban de agarrar el cerdo, sacrificarlo y de partirlo, y las mujeres en cambio desde la víspera estaban picando el ajo y la cebolla. El mismo día de la matanza se hacían las morcillas, y en los posteriores, se sazonaban las carnes y tocinos, y se hacían las longanizas. Si había un clima húmedo a las longanizas les costaba secarse. Para algunos este día se lo tomaban como un día de fiesta, aunque fueran numerosos los trabajos que hacer. Se creaba un ambiente muy bueno, los familiares solían ir a ayudar.
Con este día el almuerzo solía ser suculento: Sopa de Ajo, hígado bien frito, unos higos y por último se ofrecía café con anís. Pero los que mejor lo pasaban con este día eran los niños. A la hora de matar el cerdo, algunos se solían asustar con los gritos del animal, pero luego, se limpiaba e inflaba la vejiga, dejándola secar para utilizarla en los carnavales y fiestas como azote.
A pesar de que en algunas de las casas las herramientas de la matanza que se utilizaban fueron modernizándose, tales como soplete para quemar el cerdo, el proceso y las herramientas para la matanza siguen siendo casi los mismos; cuchillo para matar el cerdo, helecho para quemarlo, colgarlo en la calle para enfriarlo… Una vez partido el cerdo, unos trozos se llevaban a los vecinos y familiares.
Antes estas zerri puskas (trozos de cerdo), se llevaban envueltos en hojas de berza y a cada casa se llevaba un pedazo exclusivo. Cuando se entregaban los trozos la gente daba galletas, dinero o similares. Luego cuando mataban los de las otras casas, el mismo trozo que se llevó, se devolvía. Esta última costumbre sigue manteniéndose hoy en día.
Naturaleza
Ríos de Etxalar
En el territorio de Etxalar se encuentran diseminados numerosos ríos de diferente tamaño y longitud. Entre todos, el río principal es el Tximista. Este cruza el centro del pueblo y recoge las aguas de los ríos menores del pueblo. Entre ellos destacan los ríos de Artañeko erreka, Argaratako erreka eta Basatearango erreka.
El río lo conforman los ríos Arbozta y Sarriku y mantiene ese nombre durante todo el trayecto en el cual cruza la mayor parte del territorio de Etxalar hasta su desembocadura en el río Bidasoa
Los ríos de Etxalar, son ríos trucheros y cuando la pesca es libre, es posible pescar en ellos aunque en algunos tramos (Por ejemplo en el tramo urbano del río Tximista) la pesca está prohibida.
Aparte de los animales acuáticos (Truchas, anguilas y chipas principalmente), existe la posibilidad de poder ver animales que viven en la orilla de los mismo o que bien viven del propio río. Entre ellos el más conocido es el Martín Pescador.
A continuación un mapa de los ríos de Etxalar:
Montes de Etxalar
Los montes de Etxalar no son altos peros el entorno y las vistas desde los mismo son muy hermosas. Entre todo los montes, el monte Azkua es el más conocido. Es la cima más alta del pueblo (768m) y se encuentra situado en la parte sur del territorio. Desde la cima hacia el oeste se ven las peñas de Aia, más hacia el norte el monte Larun y bajo sus pies el pueblo de Etxalar. Hacia el sur por otra parte se divisan los montes más altos de Baztan; Gorramendi, Auza, Saioa…
También son conocidos otros montes tales como Elordi, Mendikarri o Mendixorrotx. Desde la cima de los tres, las vistas son muy hermosas. Por otro lado está el monte Centinela con sus restos megalíticos o los collados donde se sitúan los 3 cazaderos de Etxalar; Iarmendi (Las palomeras), Urtsumiatsa y Gorospil.
Todos los montes mencionados son interesantes para visitarlos. Para ello existen diferentes rutas balizadas.
Parajes de Etxalar
Si quieres conocer Etxalar más a fondo, a continuación dispones de unos documentos en los cuales se muestran los diferentes parajes que hay en el territorio de Etxalar.
Parajes de Etxalar
Si quieres conocer Etxalar más a fondo, a continuación dispones de unos documentos en los cuales se muestran los diferentes parajes que hay en el territorio de Etxalar.
El caserío
Vida y evolución
Paulatinamente y con el paso de los años, mucha gente viendo las malas condiciones de trabajo que existían antiguamente en el caserío, se vieron en la necesidad de comenzar en otro trabajo en el mismo pueblo o emplearse en las zonas industriales que se instauraron en Lesaka principalmente y en Bera.
Aunque hoy en día no son muchos los que mantienen la vida de “caserío” en Etxalar, los hay quienes se aferran a ese tipo de vida, la cual a pesar de ser muy dura y sacrificada, tiene aspectos que para muchos algunos resulta insustituible como es el contacto permanente y continuo con la naturaleza y los animales, principalmente el ganado.
A continuación una breve exposición de lo que conlleva un año la vida en el caserío:
La vida en el caserío
En los meses de invierno el ganado suele estar metido en las cuadras de los caseríos o en las bordas de los montes para protegerse de las inclemencias meteorológicas. En este periodo al ganado para comer se le da sobretodo la hierba que ha sido secada en verano y pienso. En estos fríos meses nacen los primeros corderos y junto con estos la posibilidad de comer cuajada y queso entre otros manjares.
En primavera con la mejora del tiempo se libera el ganado por los prados y los montes para que paste libremente.
En los meses Junio, Julio, Agosto y Septiembre se siega la hierba, se deja a secar al sol y posteriormente se hacen las “metas” o los fardos (Hoy en día sustituidas por las bolas de silo). Antes en muchos caseríos la hierba seca se guardaba en el desván de casa. Esta hierba luego se utiliza para alimentar las vacas y a las ovejas.
A la hora de hacer la “meta” o almiar de hierba seca, la luna es muy importante. Si la luna está en creciente y si la hierba aun no estando demasiado seca, esta saldrá de buena calidad; por el contrario si la “meta” o almiar se hace en menguante y la hierba no está demasiado seca, a esta se le formará polvo y las vacas o las ovejas no la comerán a gusto.
A principio del verano durante un día, los “baserritarras” bajan de sus caseríos a vender la lana de las ovejas recién esquiladas.
Al igual que se hace con la hierba, en septiembre se siega el helecho, se seca y se hacen las “metas” o almiares. Este helecho luego se utiliza para el estiércol del ganado. Durante todo el año, el estiércol se va sacando de la cuadra y se va amontonando para luego durante los meses de invierno esparcir este abono por los prados.
Evolución de los caseríos y el entorno:
Con el abandono del trabajo del caserío, los alrededores de los mismos han cambiado en muchos barrios de Etxalar.
En algunos caseríos se han construido pequeños talleres o granjas, en otros casos han plantado árboles, pinos o frutales y en otros muchos casos los caseríos se han convertido en casas rurales. Etxalar es el pueblo de Navarra con más casas rurales.

