Palomeras

Lugar conocido

Si Etxalar es conocido por algo, lo es por las palomeras. En ellas se sigue utilizando el sistema de captura tradicional de palomas con red, documentado desde el siglo XV y mantenido hasta la fecha. A pesar de que este método de caza está prohibido en toda la península, en Etxalar se ha logrado mantener gracias a la importancia de su tradición y por el arraigo de la misma.

Durante su basta historia, las palomeras han dado pie ha numerosos sucesos y anécdotas. Unos generados por la propia actividad de las palomeras y otras por su singular localización fronteriza, ya que se encuentran situadas en tierras de Etxalar y Sara. Hoy en día, las palomeras están declaradas como Bien de interés cultural y son un atractivo único.

 

Durante todos los días de la temporada de palomas, mucha gente además de los cazadores, se acercan a vistar las palomeras; sobre todo los sábados y los domingos.

Los días festivos los senderos, caminos y alrededores del monte Iarmendi se llenan de gente de todas las edades proveniente en su mayoría de Lapurdi, Gipuzkoa y Navarra.

A lo largo de la historia de las palomeras muchos son los periódicos y escritores, tanto del entorno como del extranjero, que han mostrado interés en esta antigua modalidad de caza. En los últimos años, son frecuentes las publicaciones en medios de comunicación de la comarca y especializados, con reportajes y crónicas sobre las palomeras de Etxalar.

Por el lugar tambien han pasado personajes historicos; en 1868 las visitó el emperador Napoleón. Alfonso XII y posteriormente sus hijos, solían aparecer de vez en cuando por las palomeras.

En estos últimos tiempos, el ex ciclista Miguel Induraín suele acercarse un día por temporada a cazar en las palomeras y pasar el día.

 

Situación

Las palomeras se encuentran situadas en el collado existente entre los montes Mendikarri y Atxuria, en límite de Etxalar y Sara, y al mismo modo en la frontera entre Navarra y Lapurdi, concretamente en la ladera del monte Iarmendi (509m) conocido como “Txori lepo”.

 

 

Temporada

Pasa de paloma

La temporada de captura de palomas con redes comienza el 1 de octubre y finaliza alrededor del día 20 de noviembre, en función de la pasa de paloma y el tiempo. Estas aves procedentes de los fríos países del norte de Europa, van al sur de España y norte de África a pasar el invierno en un clima más agradable.

Según va avanzando la temporada, la pasa de la paloma va variando. En octubre cuando comienza la temporada, las primeras palomas vienen en bandos pequeños y bastante desperdigados. Entre ellas también suelen pasar algunas zuritas.

Según va avanzando el mes de octubre los bandos que se ven venir cada vez son más abundantes y de mayor tamaño. En casi todas las temporadas, los mayores bandos pasan en la segunda quincena de octubre.

En este mes, sobre todo a comienzos y mediados del mismo, la paloma no tiene ningún horario y la podemos ver volando a cualquier hora del día. En el mes de noviembre, la pasa de la paloma varia bastante. En esta última parte de la temporada, la paloma suele pasar normalmente a primera hora de la mañana, aunque en muchos casos han pasado y se han cogido al mediodía y a la tarde. Aunque para finalizar la temporada existe un día señalado, puede que se suele alargar unos días, en función un poco del tiempo y la pasa de la paloma.

La importancia del viento: Este elemento a la hora de capturar las palomas con la red, cumple un papel importante. El día idóneo para atrapar las palomas, es un día despejado con viento del norte o noreste. El viento proveniente del este, tampoco viene mal. En cambio los vientos del oeste y del sur van muy mal para esta modalidad. Cuando el viento sur está muy agitado, los palomeros deben quitar las redes, para que estas no se rompan, en cambio cuando con este viento está pasando paloma, estas suelen llevar mucha altura siendo una tarea casi imposible bajarlas, y mucho más dirigirlas a las redes.

Captura de la paloma

Cuando alguno de los palomeros, tanto si se encuentre en una trepa como en las redes, aviste un bando de palomas, pega un grito al palomero jefe que se encuentra en la trepa principal para que este toque la corneta y avise de esta manera al resto de compañeros y a los cazadores, de que viene paloma. Al sonar una sola vez la corneta, los disparos cesan y los palomeros encargados de las redes se colocan en sus puestos; es la hora de los palomeros de las trepas.

Estos, lanzando paletas tratan de hacer bajar las palomas. Estas paletas al lanzarlas simulan que son aves rapaces, concretamente milanos. Las palomas al ver esto, hacen un fuerte descenso para protegerse volando al ras de las copas de los arboles. Entonces es cuando los palomeros agitan las chatarras y gritan al mismo tiempo para que las palomas tomen la dirección de las redes. Una vez que toman esta dirección es el turno de los palomeros que se encuentran a la espera en la zona de las redes.

 

1.

Cuando alguno de los palomeros, tanto si se encuentre en una trepa como en las redes, aviste un bando de palomas, pega un grito al palomero jefe que se encuentra en la trepa principal para que este toque la corneta y avise de esta manera al resto de compañeros y a los cazadores, de que viene paloma. Al sonar una sola vez la corneta, los disparos cesan y los palomeros encargados de las redes se colocan en sus puestos; es la hora de los palomeros de las trepas.

2.

Estos, lanzando paletas tratan de hacer bajar las palomas. Estas paletas al lanzarlas simulan que son aves rapaces, concretamente milanos. Las palomas al ver esto, hacen un fuerte descenso para protegerse volando al ras de las copas de los arboles. Entonces es cuando los palomeros agitan las chatarras y gritan al mismo tiempo para que las palomas tomen la dirección de las redes. Una vez que toman esta dirección es el turno de los palomeros que se encuentran a la espera en la zona de las redes.

3.

Estos últimos, para tirar en el momento oportuno las redes, deben de tener en cuenta entre muchas cosas, el tamaño del bando y que viento sopla. Cuando el palomero acciona la palanca, las redes caen a gran velocidad ayudadas por unos pesos de plomo que tienen cada red en ambos lados. Si a pesar de todo, las palomas no se han podido capturar, el palomero jefe toca dos veces la corneta dando vía libre para que los cazadores dispersados alrededor de las redes puedan disparar.

Estos últimos, para tirar en el momento oportuno las redes, deben de tener en cuenta entre muchas cosas, el tamaño del bando y que viento sopla. Cuando el palomero acciona la palanca, las redes caen a gran velocidad ayudadas por unos pesos de plomo que tienen cada red en ambos lados. Si a pesar de todo, las palomas no se han podido capturar, el palomero jefe toca dos veces la corneta dando vía libre para que los cazadores dispersados alrededor de las redes puedan disparar.

Viéndolo por encima y contado de esta manera, parece que la captura de palomas con redes es fácil, pero no es así. En esta modalidad de caza, son muchos los días en los que no se cumplen las mejores condiciones; a veces las palomas van muy altas, en otros casos no hacen caso a las paletas o el viento sur esta muy fuerte, hay niebla, llueve… Durante la temporada son muchos los días en que los intentos son en vano. A parte de las razones comentadas, hay otras también que afectan a esta modalidad. Por esto se debe destacar que en esta la paciencia y la experiencia tienen un papel importante.

Historia

No existe ningún documento o escrito que confirme cuando fueron creadas las palomeras. La primera mención que aparece sobre las palomeras es de 1378 y se encuentra en la cámara de cuentas de Panplona. En los papales de pleitos del año 1487 del obispado de Pamplona también se hace mención de las palomeras de Etxalar.
Desde los años en que aparece la primera información sobre esta modalidad de caza, hasta los días en los que nos encontramos, los dueños de las palomeras de Etxalar han sido siempre la casa Gaztelua y el pueblo de Sara.

Aparecen menciones sobre ambos, en escritos con más de 300 años. 1812. A partir del año 1812, la casa Iguzkiagerrea se unió a los antes mencionados, después de comprar los derechos y la propiedad de la red Elutsa, incluyéndose en el trato la parcela, herramientas, etc., a la casa Petrisantzenea.

En lo referente a situación, estas se encuentran ubicadas en la frontera, y por esta razón a lo largo de su historia, los palomeros debían pedir permiso para cazar con las redes. Por otro lado, excepto en la guerra entre Francia y España, en las demás; la Carlista, las dos guerras mundiales y en la civil, se siguió cazando en las palomeras de Etxalar.

 

 

Redes

Tal y como aparece en los escritos sobre palomeras del S. XIX, en aquellos tiempos solamente se ponían 4 redes. Los dueños de estos eran de Etxalar y del pueblo de Sara. Este último representaba al rey o al gobierno Francés y eran dueños de las redes Kalamua y Monua.

Por parte de los de Etxalar se diferenciaban dos casas, por un lado la casa Iguzkiagerrea dueña de la red Elutsa y por otro lado los de Gaztelua poseedores de la red Miarra. A partir de finales de siglo XIX, el pueblo de Sara puso en alquiler sus redes. En el 1869 se puso la quinta red de nombre Fortuna. Posteriormente, sobre el año 1920 la conocida como Lakaina.

Antaño las redes se confeccionaban en las mismas palomeras con hilo traído de Francia y San Sebastián, y estas solían durar unos 8-10 con arreglos incluidos. Las que se utilizan hoy en día en cambio, pueden durar hasta 10 años, y con arreglos algún año más.

Trepas

Comparando la situación o colocación de las trepas del S. XIX con las de hoy en día, la de antaño era más amplia, dicho de otra manera, el embudo que formaban entre las trepas era mucho más grande (2km de ancho) que el de hoy en día, ya que lo conformaban entre 11 trepas y abatas. En el año 1971 tres de estas últimas fueron suprimidas, Abat-arri, Domikua y Arrikua, cuando la parte de atrás de estos, el collado de Gaztain-lepo, se lleno de cazadores. Ahora en este lugar se ponen los cazadores de Iparralde.

A continuación las trepas y las abatas que los palomeros empleaban en esa época:

  • Abat-arri: Se trabajaba con turuta y chatarra
  • Domikua: Con chatarra
  • Arrikua: Con chatarra
  • Larrekua: Con chatarra y corneta
  • Idoikua: Con chatarra y paletas
  • Belata: Con chatarra y paletas
  • Trepa: Con corneta y paletas
  • Trepagibela: Con paletas
  • Haritzeko trepa: Con paletas
  • Gibel trepa: Con paletas

La situación de las trepas y los puestos antaño

En esa época en total trabajaban 13 palomeros; 4 en las redes, 3 subidos en las trepas y los otros 6 repartidos en las abatas.

  • Abat-arri: Se trabajaba con corneta y zatarra
  • Domikua: Con la zatarra
  • Arrikua: Con la zatarra
  • Larrekua: Con corneta y zatarra
  • Idoikua: Con zatarra y paletas
  • Belata: Con zatarra y paletas
  • Trapa: Con corneta y paletas
  • Trapagibela: Con paletas
  • Haritzeko trapa:
  • Gibel trapa: Con paletas

La situación de las trepas y los puestos antaño
En esa época en total trabajaban 13 palomeros; 4 en las redes, 3 subidos en las trepas y los otros 6 repartidos en las abatas.

Relatos de caza

No solamente palomas

En un tiempo aparte de palomas, también se cazaban tortolas y becadas con las redes. Estas últimas se cazaban al amanecer y al anochecer. Las capturas no solían ser grandes; en 1873 se capturaron 20. Las tortolas en cambio se capturaban en mayor medida e incluso en alguna temporada se cazaron más que palomas. El record de tortolas capturadas está en el año 1897 con 337 docenas. La temporada para la caza de esta ave comenzaba el día de la virgen, 15 de agosto, y finalizaba el día San Miguel, 29 de septiembre. Las redes que se empleaban para cazarlas tenían los cuadros más pequeños que los de paloma. 1925. A partir del año 1925 se dejó de capturar tortolas con redes.

Temporada

Por otra parte la temporada de paloma en los primeros años del S. XIX, solía comenzar el día San Miguel, cuando finalizaba la temporada de tortolas, y finalizaba el día San martín, 11 de noviembre. A pesar de que en estos dos últimos siglos el número de capturas ha sufrido bastantes variaciones, comparando las capturas de antaño con las de ahora, se aprecia que entonces eran mucho más abundantes. En toda la historia de las palomeras los mejores años, en lo que a capturas se refiere, fueron los comprendidos entre 1933 y 1955. En este margen de tiempo fueron muchos las temporadas en las que se superaron las mil docenas; los hubo de hasta 1400, 1500 y 1600 docenas. 1950. En una tarde de 1950 se cazaron 200 docenas. Después de esa época dorada, la cantidad de capturas al igual que la caza, fueron disminuyendo. Hoy en día una temporada de 100 docenas se considera buena, e incluso con menos también.

Sueldos de los palomeros

En lo referente al sueldo, antaño no era como hoy en día con una pequeña remuneración. Antiguamente lo que se cazaba se repartía o lo que se conseguía a cambio de la venta de las palomas. A la hora de hacer el reparto, solía haber una especie de normativa en la cual se tenía en cuenta el trabajo que desempeñaba el palomero y su experiencia.
Según fueron transcurriendo los años, los repartos fueron cada vez más parejos. Repartos. A partir del año 1970 todos los palomeros han tenido el mismo sueldo o remuneración.
Como solución a los numerosos conflictos y disputas que surgían en aquellos tiempos entre los palomeros y cazadores, los palomeros y dueños de las palomeras decidieron crear en 1906 una normativa para regular funcionamiento y mejorar el ambiente de las palomeras.

Ventas

A lo largo de la historia de las palomeras, las gentes de Lapurdi, sobre todo los vecinos del pueblo de Sara, han sido los que más palomas han comprado. En el año 1873 de 241 docenas que se capturaron, 182 se vendieron en Sara. En este mismo siglo, el club Real Sport de San Sebastián, se llevó tortolas y palomas capturadas en las redes de Etxalar, como pasa tiempo para los tiradores. También se vendía mucho a las capitales de alrededor.

Hoy en día los compradores siguen siendo casi los mismos: gente de Lapurdi, restaurantes famosos, para la caza con reclamo, etc.
Los precios de estos, al igual que la vida, han ido subiendo, diferenciandose en todo momento el precio del ejemplar de paloma viva con la muerta.

A continuación, estos son algunos precios que se han dado a lo largo de la historia; En 1852 un par de palomas (muertas) costaban 14 reales de vellon, en 1920 una viva valía 7ptas, en 1978 una viva costaba 1500ptas y la muerta 275 ptas, el año 1984 una viva 3300 ptas y muerta 800 ptas, y así hasta los precios de hoy en día.

Rentas

A pesar de que por lo general la relación con el pueblo de Sara era buena, a la hora de pagar la renta solían surgir numerosas disputas. La renta se debía pagar porque las trepas, y parte del trabajo, se llevaban a cabo en tierras de Sara

El pago, tanto en dinero como en palomas, se hacia en el monte Nabarlasa, que esta en la frontera de ambos pueblos.
A parte de esto, también debían abonar la renta de dos redes, Monua y Fortuna, que pertenecían estas también al pueblo de Sara. Esta renta la abonaban casi siempre con dinero; en el año 1863 se abonaron 54 francos. Año tras año en la renta se daban subidas, y no pequeñas.

Esto enfadaba a los vecinos de Etxalar, además de provocar discusiones. A lo largo de la historia se firmaron numerosos pactos de trabajo (1826) y convenios para el funcionamiento de las palomeras.
Los asuntos de ventas también era otro tema que provocba enfrentamientos entre los de Sara y Etxalar. En un momento dado las palomeras estuvieron a punto de convertirse en un cazadero para escopetas

Por suerte, esta transformación no se dió y hoy en día se sigue manteniendo el convenio firmado el año 1984. En lo referente a la renta, hoy en día se abona en relación a lo capturado y no se dan los conflictos que surgían antaño entre ambos bandos.

Además hoy en día la firma del convenio entre los pueblos de Sara y Etxalar se lleva a cabo en una fiesta que viene celebrandosé desde haces unos en el alto de Lizaieta, situado junto a las palomeras de Etxalar conocida esta como la Fiesta d ela latradición de las palomeras el domingo previo al incio de la temporada de las palomeras.

El pueblo

Con el paso de los años el pueblo fue tomando cada vez más importancia en las palomeras; en algunos años ayudó a pagar la renta que se debía abonar al pueblo de Sara.

En años anteriores, la relación entre el pueblo y las palomeras solía ser bastante floja, principalmente porque las palomeras eran privadas. A pesar de todo, en los conflictos que surgían con los Guardía Civiles o los cazadores, el ayuntamiento siempre apoyaba a los palomeros.

Finalmente, los miembros de la sociedad de palomeras viendo las discusiones y disputas que surgían, pidieron ayuda al ayuntamiento. Desde aquel momento hasta estos días, el ayuntamiento es el responsable de los puestos de caza con escopeta.

Escopetas

A lo largo de la historia de las palomeras, la caza con escopeta y el sistema tradicional de caza con redes, a pesar de ser dos modalidades muy dispares, han convivido siempre. En esta convivencia se pueden diferenciar dos etapas. Por un lado la anterior al año 1932 y por otro la posterior a este mismo año.

En la primera etapa, para poder cazar, había que tener el permiso de la familia Gaztelu. Como siempre, no faltaban las disputas entre dueños de las redes y cazadores, a pesar de que en aquel entonces existía una normativa de funcionamiento, que para algunos de los cazadores no existía.

En la segunda etapa en cambio las cosas fueron mejor. Desde esa época, el ayuntamiento se hace cargo de los puestos comprendidos entre Lizarrieta y el collado de Gaztain-lepo, cambiando el sistema de sorteo existente en aquel entonces por el de subasta. Hoy en día, el funcioanmeinto sigue igual y como cada año son un gran número los cazadores que se acercan al monte Iarmendi.

Celebraciones

Domingo de Palomeras

El tercer domingo de octubre se celebra la tradicional fiesta o domingo de palomeras, una d elas más antiguas del pueblo. Antaño esta fiesta se solía celebrar en los alrededores de las palomeras. Hoy en día, desde hace unos años, esta se celebra en el pueblo, aunque las palomeras siguen manteniendo su protagonismo.

En la imagen dela derecha un grupo de una visita guiada

 

Fiesta de la tradición de palomeras

Este celebración es de reciente creación. La primera edición fué e laño 2013 y desde entonces viene celebrándose anualmente en el alto de Lizaieta el antepenúltimo domigo de septiembre, antes del inicio de la nueva temporada de las palomeras. Esta fiesta se organizo como consecuencia o entorno a la firma del convenio de la palomeras entre los pueblos de Etxalar y Sara.

Se organiza un programa para todo el día, siendo la mñana más movida. Desde primera hora hay nuemrosas actividades para los visitantes; Exposición y venta de artesanía, exposición de las palomeras, exhibición de elaboración de paletas, exposición de maquinaría antigua y entretenimiento para niños.

Según avanza la mañana, se organiza un partido de bota-luze entre jovenes de Etxalar y Sara, y tras está el campeonato de lanzamiento de paleta en la que participan los palomeros de otras palomeras situadas el Pirinero Vasco. Los lanzamientos se realizan desde una trepa preparada para el mencionado evento

Hacia el mediodía, se hace la ratificación de la firma del convenio que se ha firmado durante la semana, delante de los asistenetes a la fiesta. Tras esta, nates de la comidas, suele organizarse algún evento folclórico

Para finalizar este hermoso dia de fiesta, se organiza una cmoida popular la cual sesuele amenizar con música, cantentes, bailes…

La organización de este evento corre a cargo de los palomeros de Etxalar y Sara, con la colaboración de los respectivos ayuntamientos y bares de cada pueblo.

 

 

Fiesta de los palomeros

Desde hace unos años, al finalizar la temporada, los palomeros de los diferentes municipios en los que se mantiene el sistema de caza tradicional, celebran una comida de confraternización. Cada año se van rotando los municipios.

A esta celebración se acercan palomeros de 10 municipios diferentes; Aldude, Gatagorena, Lantabat, Lanne, Lekunberri, Olobi, Oskitx, Napal, Sara y Etxalar. Estos nombres, corresponden a los nombres de los municipios en los que están situadas las palomeras. Todas las palomeras excepto las de Etxalar, que se encuentra en Hego-Euskal Herria y las de Lanne que se sitúan al sur de Francia, el resto se encuentra en Ipar-Euskalerria.

Cada año, las palomeras que más y menos capturas han obtenido reciben un premio.

 

 

Visitas guiadas

Palomeras:
Paseo para conocer la captura tradicional de palomas con red Fines de semana y festivo de octubre y noviembre

Más información aquí

Tel. 644 721 722
(Imprescindible llamar con antelación)